- Señoras y Señores, nuestro maestro de ceremonias... Caesar Flickerman.
Él se levanta y empieza a hablar con el público. Las entrevistas van a empezar en 5 minutos. Cuando lo hacen, vemos las entrevistas en una pantalla. Cuando llaman a Katniss, se la ve nerviosa, mira al público como buscando algo, Caesar le habla pero al no escucharlo pregunta "qué", y Caesar se da cuenta de que está nerviosa, y repite la pegunta, todos se rien y Katniss se centra. Siguen la entrevista hablando de las llamas en la entrada al Capitolio y parece que al publico le gusta Katniss. Ella dice:
- De hecho, hoy también las llevo ¿las quieres ver? - El público se deshace en exclamaciones de admiración.
- Espera, espera ¿es seguro? - Pregunta Caesar preocupado.
- Sí - Katniss ríe.
- ¿Qué les parece? - Pregunta Caesar al publico. Todos asienten y Katniss se levanta, da unos pasos y empieza a girar, la cola de su vestido empieza a arder. El público grita emocionado, luego Katniss vuelve a sentarse y Caesar le pregunta por su hermana, ahí Katniss flaquea pero responde. Luego me toca a mi.
-Peeta, bienvenido, ¿Cómo has encontrado el capitolio? Y no me digas que con un mapa - Bromea Caesar.
- Es diferente, es muy diferente a mi distrito - Respondo.
-¿Oh?¿ Diferente en que sentido? Pon nos un ejemplo.
- Aah, vale, bueno... las duchas aquí son raras - Respondo después de pensar un poco.
- Las duchas - Piensa.
- Sí.
- Nuestras duchas son diferentes - Repite. Antes de que termine le interrumpo.
- Tengo una pregunta para ti Caesar, ¿todavía huelo a rosas? - El publico se ríe.
- Aaah - Dice un poco inseguro.
- Hueleme - Ya reacciona y se acerca.
- Mmmm, hueles. ¿Y yo si? ¿Yo si huelo? - Cuando me acerco el público no respira(la expresion esa k no macuerdo).
- mm, está claro que hueles mejor que yo - Digo.
- Bueno he vivido aquí más tiempo - Luego todos empiezan a reír y aplauden. - Me parto. Bueno Peeta, dime, ¿hay una chica especial esperándote en casa?
- No, no que va - Le miro.
- ¿No? Eso no hay quien se lo crea. Mirar esta cara, un chico guapo como tú,. Peeta, dímelo. - Bingo
- Bueno, hay ... hay una chica de la que siempre he estado enamorado. Pero no creo que ella supiera de mi existencia hasta la cosecha.
- Uum. Bueno, sabes qué Peeta, sal ahí, gana los juegos y vuelve a casa. Fijo que sale contigo. ¿Verdad amigos?- Todo el mundo asiente y aplaude.
- Gracias pero, creo que ganar no me ayudaría. - Se ve confundido y curioso.
- ¿Por qué no? - Pregunta
- Porque ha venido conmigo - suelto en un susurro. Todo el público se calla.
- Eso si que es mala suerte - Dice pareciendo apenado.
- Sí... lo es.
- Te deseo lo mejor. - Se acaba mi tiempo de la entrevista y me despide.
- Gracias - Digo por lo de antes.
-Peeta Mellark del Distrito doce.- El público me aplaude.
Cuando salgo, tenemos que ir a nuestra planta, Katniss no está alrededor. Me subo en el ascensor para ir a mi habitación, cuando salgo, la puerta del otro ascensor se abre y Katniss sale viniendo como una bala hacia mi, y me empuja contra una urna llena de flores, que cae al suelo, y yo detrás. Aterrizo sobre las manos, que me empiezan a sangrar.
-¿A qué viene esto?-pregunto
-¡No tenías derecho! ¡No tenías derecho a decir esas cosas sobre mí!
Los ascensores se vuelven a abrir y salen Effie, Haymitch, Cinna y Portia.
- ¿Qué está pasando? -pregunta Effie- ¿Te has caido?
- Después de que ella me empujara -respondo
- ¿Lo has empujado? - le pregunta Haymitch a Katniss.
- Ha sido idea tuya, ¿verdad? ¿Lo de convertirme en una idiota delante de todo el país?
-Fue idea mía -intervengo, mientras me quito trozos de cerámica de las manos - Haymitch sólo me ayudó a desarrollarla.
-Sí, Haymitch es una gran ayuda... ¡para ti!
-Eres una idiota, sin duda -dice Haymitch-. ¿Crees que te ha perjudicado? Este chico acaba de darte algo que nunca podrías lograr tú sola.
-¡Me ha hecho parecer débil!
-¡Te ha hecho parecer deseable! Y, reconozcámoslo, necesitas toda la ayuda posible en ese tema. Eras tan romántica como un trozo de roca hasta que él dijo que te quería. Ahora todos te quieren y sólo hablan de ti. ¡Los trágicos amantes del Distrito 12!
-¡Pero no somos amantes! -exclama.
-¿A quién le importa? -insiste Haymitch - No es más que un espectáculo, todo depende de cómo te perciban. Después de tu entrevista lo único que podría haber dicho de ti era que resultabas bastante agradable, aunque debo admitir que eso ya de por sí es un milagro. Ahora puedo decir que eres una rompecorazones. Oooh, los chicos de tu distrito caían abrumados a tus pies. ¿Con cuál de las dos imágenes crees que conseguirás más patrocinadores?
-Tiene razón, Katniss -dice Cinna, acercándose a ella.
-Tendría que haberlo sabido -responde- Así no habría parecido tan estúpida.
-No, tu reacción ha sido perfecta. De haberlo sabido, no habría parecido tan real -interviene Portia.
-Lo que le preocupa es su novio -digo, enfadado por la indiferencia que me tiene, mientras me saco un trozo de urna lleno de sangre de la mano, aunque no es lo que más me duele ahora mismo.
-No tengo novio -dice, pero se pone colorada, lo que me hace enfadarme más.
-Lo que tú digas, pero seguro que es lo bastante listo para reconocer un farol. Además, tú no has dicho que me quieras, así que ¿qué más da?
-Después de que dijese que me quería, ¿a vosotros os pareció que podría estar enamorada de él? -pregunta
-A mí sí -responde Portia-. Por la forma en que evitabas mirar a las cámaras y el rubor en las mejillas -lástima que no sea verdad. Los otros asienten.
-Eres una mina, preciosa, vas a tener a los patrocinadores haciendo cola -asegura Haymitch.
-Siento haberte empujado -me dice, parece avergonzada.
-Da igual -respondo, encogiéndome de hombros-. Aunque, técnicamente, es ilegal.
-¿Tienes bien las manos? -sí, claro, están sangrando porque tienen la regla.
-Se pondrán bien -respondo en su lugar.
-Vamos a comer -dice Haymitch, y todos lo siguen, menos Portia que me lleva a que me curen las manos.
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Cuando terminan vuelvo a la habitación y como no puedo dormir voy al salón y miro por la ventana. Las vistas son preciosas. Estoy un tiempo mirando por la ventana cuando Katniss sale de su habitacion y se me acerca. No la noto hasta que habla.